EL DESAHUCIO (2014), GANADORA DEL PREMIO INTERNACIONAL DE TEATRO JOSÉ MORENO ARENAS.

Está obra está inspirada en un pobre hombre de un barrio de Granada que se suicidó porque se sintió desesperado al no poder pagar algunas letras que debía de su negocio. Tuvo que cerrarlo y no pudo seguir pagando la vivienda que acabó en desahucio.

 

(FRAGMENTO)

 

ACTO ÚNICO

 

           (Estamos en el salón de un piso modesto de un barrio de cualquier ciudad española. El DESAHUCIADO está esperando que llegue la policía a lanzarlo en cualquier momento. Tiene diez hijos de familia que están en un cuarto llorando acompañados de su madre. En la calle (sería representada por el patio de butacas) se encuentran ya algunos efectivos de la policía para ejecutar la orden judicial. Algunos vecinos están impidiendo que esta se lleve a cabo, pero al final desisten y un sargento entra en el edificio con la orden judicial en la mano. No hay ascensor y debe subir por las escaleras hasta un octavo. Los ciudadanos portan pancartas y profieren gritos de fuera a la policía y consignas como Banqueros, desalmados, no toquéis a los parados, Banqueros, bellacos, no os llevéis el saco y Banqueros, bribones, no nos toquéis los cojones. El DESAHUCIADO oye el timbre de la puerta que está a la derecha del espectador y espera.)

 

DESAHUCIADO.- ¿Quién es?

POLICÍA.- (Apenas sin poder respirar.) Yoooo.

DESAHUCIADO.- (No escucha bien.) ¿Y quién es yooo?

POLICÍA.- (Sin aire. Se le oye bajito.) La autoridad.

DESAHUCIADO.- Perdone pero no le he escuchado nada.

POLICÍA.- (Toma aire y grita.) ¡La policía, coño, abra ya de una vez!

DESAHUCIADO.- (Abre la puerta y el POLICÍA entra en el salón con la orden judicial en la mano.) ¡Ah, es usted!

POLICÍA.- ¿Y quién se creía que era si no? Por cierto, las escaleritas se las trae.

DESAHUCIADO.- Fíjese usted. Como somos pobres, no tenemos ascensor.

POLICÍA.- Hay que joderse. Y es a mí al que tenía que mandar el capitán con la orden judicial.

DESAHUCIADO.- Lo siento. ¿Son penosas?

POLICÍA.- Penosas no, son una putada.

DESAHUCIADO.- (Se aparta ligeramente para que el POLICÍA vea los manjares que hay en la mesa: gambas, cigalas y un vinito blanco en una cubitera.) Así es.

POLICÍA.- (Intrigado al ver las viandas.) Se disponía a comer.

DESAHUCIADO.- Sí.

POLICÍA.- (Atónito.) Pero, usted no tiene dinero.

DESAHUCIADO.- Ni una perrilla.

POLICÍA.- (Señalando la mesa.) ¿Y las gambas, y las cigalas?

DESAHUCIADO.- (Sin darle importancia.) ¡Ah, lo dice por eso!

POLICÍA.- No le da usted importancia a esa mesa que ha puesto.

DESAHUCIADO.- La verdad es que sí. Le doy mucha importancia.

POLICÍA.- (Afirmando con tono irónico.) Y usted come esto habitualmente.

DESAHUCIADO.- Cuando me van a desahuciar solamente.

POLICÍA.- A ver si le entiendo. Cuando usted va a ser desahuciado lo celebra tomando gambas, cigalas y un vinito blanco. Por cierto, será un Impromptu Sauvignon blanc 010 de Bodegas Hispano Suizas de Requena.

DESAUCIADO.- Por supuesto. Para una vez que lo desahucian a uno no se anda con remilgos.

POLICÍA.- Perdone, no lo entiendo. Normalmente cuando van a desahuciar a alguien está triste y lloroso, incluso algunos quieren suicidarse. Y no es para menos.

DESAHUCIADO.- ¿Qué gano yo suicidándome? Con doce niños que tengo